Trayectoria Política

En las elecciones autonómicas de 2019, encabecé por Nueva Canarias la novedosa lista archipelágica, obteniendo acta en la Cámara junto a Carmen Hernández, Luis Campos y Esther González (por la circunscripción de Gran Canaria); y, en alianza con IF, Sandra Domínguez (por la circunscripción de Fuerteventura). Los cinco integramos el grupo de Nueva Canarias en el Parlamento canario.

Finalmente, tras alcanzarse el denominado pacto de las flores entre PSOE, NC, Podemos y ASG, en junio de 2019, soy el vicepresidente y consejero de Hacienda, Presupuestos y Asuntos Europeos del Ejecutivo canario.

Tras las elecciones de mayo de 2015, volví a ser el candidato a la Presidencia del Gobierno de Canarias y prometí como diputado de la IX Legislatura del Parlamento. Además, ejercí la responsabilidad de portavoz del primer grupo parlamentario de Nueva Canarias.

Una década después de celebrarse el congreso constituyente en junio de 2005, la organización presentó candidaturas a las siete circunscripciones insulares. Se logran cinco escaños, lo que le permite constituir un grupo parlamentario propio, que estuvo integrado también por Esther González, Luis Campos, Pedro Rodríguez y Gladys Acuña.

En el Parlamento de Canarias, el grupo que presidí desarrolla una oposición crítica y constructiva. Rechazando la Ley de Suelo. Proponiendo una renta de ciudadanía. Planteando, como en la legislatura anterior, afrontar modificaciones fiscales que posibiliten a la Comunidad Canaria contar con adecuados recursos para los servicios públicos.

Tras las elecciones de mayo de 2011, renové mi acta de consejero en el Cabildo de Gran Canaria, donde Nueva Canarias obtuvo cinco consejeros. Además, logré el acta de diputado de la VIII Legislatura del Parlamento de Canarias. El segundo escaño logrado por Nueva Canarias es ostentado por Carmen Hernández hasta agosto de 2014. A partir de esta fecha y hasta mayo de 2015, por Pedro Justo Brito.

Entre 2007 y 2011 fui el vicepresidente del Cabildo de Gran Canaria y consejero de Desarrollo Económico, Obras Públicas e Infraestructuras y Transportes de la institución insular.

En este periodo lideré proyectos para la orientación del futuro de Gran Canaria, tratando de diversificar su economía y hacerla más productiva y fuerte. Destaca el Plan de Medidas para el Fomento de la Competitividad de Gran Canaria; el Polo de Desarrollo Marino y Marítimo de Taliarte; el Tecnova Gran Canaria; la conexión de todos los municipios de Gran Canaria, y también la de la isla con el exterior, a través de fibra óptica. El mantenimiento y mejora de la red de carreteras de Gran Canaria. La mejora del transporte público con la puesta en marcha de nuevas líneas; la entrada en funcionamiento de la tarjeta única sin contacto que moderniza y mejora el servicio; los nuevos sistemas de atención al viajero; la creación de nuevas paradas preferentes e intercambiadores, y la colocación de nuevas marquesinas. También el impulso al Tren de Gran Canaria, que supondrá un revulsivo para el transporte público consiguiendo que sea más rápido, eficaz, cómodo y menos contaminante.

El 26 de febrero de 2005, ante la deriva ultrainsularista y conservadora de ATI-CC, su hegemonismo y el incumplimiento de sus compromisos con la ciudadanía, nos reunimos en asamblea, después de un año y medio de intenso debate, más de 500 nacionalistas de Gran Canaria y decidimos constituir un nuevo partido nacionalista, de centro progresista, que defienda el interés general de los canarios, las máximas cotas de autogobierno y el equilibrio exquisito entre islas en el ejercicio del poder. Surge así Nueva Canarias.

Desde su congreso constituyente, celebrado en junio de 2005, y en el que resulté elegido como su presidente nacional, NC ha proseguido el fortalecimiento de su organización, situándose en 2007 como tercera fuerza política de Gran Canaria y cuarta del Archipiélago

En el II congreso de Nueva Canarias, celebrado en abril de 2008, fui reelegido presidente de la formación nacionalista. En noviembre de 2012, llega la nueva cita congresual y, por tercera vez consecutiva, obtuve la confianza de los delegados (del 93,54%) para continuar al frente de la Presidencia del partido. Nueva Canarias se constituye como una formación unificada y recibí el mandato de articular una propuesta política para todo el Archipiélago.

Una vez concluido el mandato presidencial, fui elegido en las elecciones autonómicas del año 2003 diputado por Gran Canaria en el Parlamento de Canarias, manteniendo el acta hasta marzo de 2004. En los comicios celebrados en marzo de ese año obtuve el escaño de diputado de las Cortes Generales por Las Palmas, donde llevé a cabo una intensa labor en defensa de los intereses de las Islas hasta el final de la legislatura.

En estos años en el Congreso, conseguí para Canarias que la primera media hora de aparcamiento en los aeropuertos canarios sea gratuita, 10 millones de euros para la mejora del transporte público en Gran Canaria, tres millones de euros para actuaciones en la Reserva de la Biosfera de la isla, dos millones de euros para la constitución y puesta en marcha del Consorcio de Rehabilitación Turística de San Bartolomé de Tirajana o la aprobación por parte del Pleno del Congreso de una proposición no de ley de condena a los abusos en Guantánamo y exigencia de cierre de esta prisión.

Durante este periodo ostenté el cargo de presidente de la Comisión de Administraciones Públicas del Congreso de los Diputados. En el seno de esta Comisión se tramitan leyes tan importantes como la Ley 30/2007 de Contratos del Sector Público, la Ley 11/2007 de acceso electrónico de los ciudadanos a los Servicios Públicos o la Ley 7/2007 del Estatuto Básico del Empleado Público.

En enero de 1999 fui elegido candidato a la Presidencia del Gobierno de Canarias por Coalición Canaria (CC). En las elecciones autonómicas que tienen lugar el 13 de junio de ese mismo año, en las que encabecé la lista electoral por la circunscripción de Gran Canaria, CC se convierte en la fuerza política más votada del Archipiélago con 26 escaños.

El 17 de julio de 1999 fui nombrado presidente del Gobierno de Canarias.

Ese mismo año fui nominado titular de la Conferencia de Presidentes de las Regiones Ultraperiféricas (RUP) de la Unión Europea, impulsando la unidad política y el espacio conjunto de trabajo de las RUP, abriendo en todos los foros europeos la vía para la consolidación del reconocimiento de la ultraperificidad, como una condición determinante del Archipiélago.

Como presidente de Canarias impulsé de forma decidida la Ley de Directrices de Ordenación General y del Turismo, aprobadas al final de la legislatura, una legislación trascendental para reorientar el desarrollo económico del Archipiélago, posibilitando que éste sea auténticamente sostenible, que siga generando riqueza y empleo y que, al mismo tiempo, sea compatible con la preservación de nuestro territorio y riquezas naturales.

Bajo mi mandato se tramitan más de 50 leyes, y se registra una sensible mejoría en la economía y en el empleo.

En marzo de 2003, sale adelante en la Cámara la Ley que declara el barranco de Veneguera como espacio natural protegido.

Otros hitos de mi Presidencia son los acuerdos con el Estado en torno al nuevo modelo de financiación autonómica, la aprobación de la nueva Zona Especial Canaria (ZEC), la firma del II Plan Integral de Empleo de Canarias y la creación del AIEM, cuestiones todas aún vigentes en la política económica de Canarias.

En 1990 fui elegido vicepresidente del Colegio de Médicos de Las Palmas. Y asumí el gabinete técnico de la Dirección Provincial del Instituto Nacional de la Salud (Insalud), donde trabajé intensamente en la orientación y planificación de la política sanitaria y análisis de programas.

Por esta época fundé, junto a otros compañeros, el Sindicato Canario de la Salud. Desde Unión de Nacionalistas de Izquierda (UNI) contribuí, junto a ACN e ICU, a la creación de Iniciativa Canaria (ICAN) en 1991, pasando a formar parte de su Ejecutiva dos años después.

En abril de 1993 fui nombrado director general de Asistencia Sanitaria del Gobierno de Canarias, cargo desde el que dirigí el proceso de transferencias en materia sanitaria del Estado a la Comunidad Autónoma de Canarias.

Gracias al impulso del equipo con el que trabajé, se elabora y aprueba la Ley de Ordenación Sanitaria de Canarias y se culmina el proceso de transferencias en menos de un año, con lo que se inicia la transformación de la sanidad pública canaria. En donde se incluye, entre otras cuestiones, la reforma de los programas de salud mental, la atención a las urgencias prehospitalarias, la creación del servicio de urgencias 061 y la dotación presupuestaria inmediata para la construcción de infraestructuras sanitarias para el futuro de Canarias.

En 1995 me convertí en el primer director del Servicio Canario de Salud (SCS), con rango de viceconsejero del Gobierno de Canarias, desde donde promoví el desarrollo de políticas de Salud Pública orientadas a cubrir las necesidades sanitarias de los ciudadanos de las Islas, lo que hasta ahora supone el más importante proceso de reforma y modernización del sistema sanitario del Archipiélago.

En este período impulsé la modernización de la red de hospitales y de centros de salud, creciendo exponencialmente la superficie de instalaciones sanitarias y mejorando cualitativamente el nivel de la asistencia. Se construye el Hospital General de La Palma, el Hospital Doctor Negrín, el Hospital de El Hierro; se inicia la ampliación del Materno Infantil y la duplicación del Hospital Insular; se pone en marcha el Plan Director de La Candelaria, y también un eficaz sistema de emergencia para el todo el Archipiélago.

Comencé el activismo social y político en los años en que estudié Medicina en la Universidad de La Laguna, vinculándome siempre a organizaciones de carácter nacionalista de izquierda que apostaban por una Canarias justa, democrática y dotada de las mayores cotas de autogobierno.

En 1980, me afilié al Sindicato Obrero Canario (SOC) y contribuí a la creación de la histórica Unión del Pueblo Canario. Formé parte de su candidatura al Congreso de los Diputados, siendo esta la primera vez que concurrí a unas elecciones.

En 1983 y 1984, como miembro de la Junta Directiva del Colegio Oficial de Médicos de Las Palmas y como representante a nivel estatal de médicos en paro y médicos jóvenes de Canarias, lideré las negociaciones para conseguir el reconocimiento de las incompatibilidades médicas y organizar el trabajo en la sanidad pública, a través de una lista confeccionada desde el propio Colegio de Médicos; permitiendo así el acceso a puestos de trabajo de cientos de facultativos que hasta entonces no podían incorporarse al mercado laboral. Este sistema fue, posteriormente, asumido por otras provincias de España.

Durante esos años participé directamente en la discusión de la Ley General de Sanidad y en la constitución de plataformas -como la Organización Canaria para la Defensa de la Salud (OCDS)- con el objetivo social de defender y fortalecer el modelo de sanidad pública y la necesidad de la reforma sanitaria.

Ejercí como médico asistencial por un periodo de doce años, especialmente en servicios de atención de urgencias, y participé en actividades formativas relacionadas con la salud pública y la planificación sanitaria, obteniendo las diplomaturas en Salud Pública y en Dirección Hospitalaria por la Escuela Nacional de Sanidad.

En mi afán por mantener el contacto directo con la formación, impartí durante cinco años la asignatura de Salud Pública en la Escuela de Trabajo Social de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

A finales de los años ochenta formé parte de la creación de Unión de Nacionalistas de Izquierdas (UNI), organización nacida de sectores de la extinta UPC.